Si bien la película ha pasado
algo desapercibida por las carteleras, a pesar de estar durante la fiesta del
cine del año pasado, tenemos que decir que cuenta con actuaciones brillantes
del reparto principal. Los actores consiguen crear la facilidad para que el
público empatice con sus personajes. El actor que más destaca es Downey pero también
puede ser porque hace de él mismo. Durante la película nos dimos cuenta que la
historia del personaje era sumamente parecida a la del actor. Es un actor que
ha demostrado que puede realizar películas dramáticas como estas pero, aún así,
no llega a ser perfecto porque sigue teniendo ese toque humorístico que creemos
que le perseguirá para toda la vida. Con respecto a Duvall, este continúa en su
línea, pero sin destacar mucho. Como personaje secundario también destaca Vera
Farmiga, aunque su personaje es tan simple que no puede pretender que destaque.
En este clima de reciprocidad
entre los personajes y los espectadores también tiene que ver el guion, aunque
hay que decir que este ha sido criticado por ser estereotipado y simple. El
juicio no es más que una excusa para mostrarnos un drama sobre un padre
avergonzado de su hijo y este intentando ganar su aprobación. Además el guion
intenta hacer que los dos personajes principales te caigan bien, pero utiliza
acontecimientos que son muy estereotipados y forzosos. Sin embargo, sin saber
cómo, el guion engancha y crea la necesidad en el público de saber qué pasará
al final.
A simple vista, el espectador
podría mostrarse un tanto reticente a ver el filme, ya que da la apariencia, al tratar principalmente sobre juicios,
de poder resultar tedioso. Sin embargo, esto no es así, ya que se conecta con
la trama y conforme avanza se está más interesado por el rumbo que tomarán las
vidas de los personajes. Otra cosa que nos echa atrás es su duración de dos
horas y media, pero no utilizaríamos la tijera en ningún momento, salvo en el
epílogo, que está muy mal planteado e intenta forzar todavía más el final.
Para concluir, advertimos de que
este largometraje no es una película sobre juicios donde la emoción está en el
veredicto final, sino que se cimienta sobre una relación entre un padre y su hijo.
Por ello, consideramos que es un "dramón" familiar camuflado en un drama
judicial. Aun así, puede llegar a ser entretenida e incluso recordada durante
un tiempo.
Nuestra nota: 7,5
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